Autores como Anne Marie Schwarzenbach corren el riesgo de convertirse en personajes.
Su belleza andrógina (
«devastada belleza
», según Thomas Mann), su elegancia, dinero, rebeldía, cultura, homosexualidad, adicciones, relaciones tormentosas con personajes igualmente tormentosos y conocidos de la élite cultural, su rechazo del nazismo, sus viajes, todo ello podría fascinarnos y hacernos dejar en segundo plano su maravillosa obra, y ella no era una publicista que vendiera imagen: su obra es lo que quiso dar.
Este libro,
Muerte en Persia, es según todos los que lo han leído, una joya.
Mezcla de libro de viajes, autobiografía y ficción, Anne Marie, que se curaba en lejanas tierras de
«la enfermedad de Europa
», conoció el amor en Persia.
Hablaremos de la lectura de
Muerte en Persia el próximo jueves, 2 de enero a las 20.00.
«Sin embargo, carece de una cosa, y es de fuerza concentrada. Créame, es usted demasiado débil. Sus órganos palpitan febriles bajo el efecto de las grandes tensiones a las que está sometida, y no hay nada más peligroso que ese contraste entre la posibilidad y las fuerzas existentes. Le será fácil quererse un poco; quiérease pues, y sea comprensiva consigo misma, pero también en esto le conviene no obrar indiscridiminadamente, sino mantener el rigor y la disciplina. Tiene usted un tesoro; acudirán a usted extraños y le prodigarán amor y ternura, y cuando esto suceda no desperdicie su ser, pues la forma y el límite son inherentes a su naturaleza, y ahí reside su belleza ..., cuya intensidad sufrirá al desperdiciarse, como la imagen de un río claro y caudaloso por los estragos de una inundación...
»